De una finca histórica a un refugio privado en la Toscana

En la primavera de 2015, durante un paseo en bicicleta por Vorno, Marleen y Luc descubrieron la antigua villa que se convertiría en Villa Marie. Enseguida reconocieron el potencial de la casa y de sus terrenos y decidieron convertirla en su residencia toscana.

Tras adquirir la finca, le dieron el nombre de Villa Marie en honor a su hija. Entre 2018 y 2022, la villa y sus dos edificios anexos recuperaron su esplendor original. Las obras combinaron el respeto por el carácter histórico de la finca y sus materiales originales con materiales de la más alta calidad, cuidadosamente seleccionados, buscando siempre el equilibrio entre comodidad práctica, belleza y atención al detalle. Al mismo tiempo, Marleen y Luc transformaron los terrenos circundantes para crear los jardines y las instalaciones que hoy caracterizan la finca.